Fenomenología de la Experiencia Pentecostal

Introducción.

Esta breve sección como una situación antecedente a la racionalidad pentecostal, describe globalmente la experiencia pentecostal desde donde emerge la teología pentecostal como un saber testimonial y narrativo.

A partir del lenguaje de la experiencia religiosa en general y del testimonio de la experiencia pentecostal en particular, intentaremos reconstruir un tipo ideal de la experiencia del espíritu comúnmente conocida como bautismo del espíritu o de fuego.

A partir de esa descripción definiremos la experiencia pentecostal, toda vez que se dan otras experiencias igualmente espirituales (pneumáticas) que se resistirían a ser catalogadas como experiencias “pentecostales”.

Siendo que la experiencia pentecostal está sujeta a un entorno social más o menos común en su origen y desarrollo, es necesaria una sociología de la experiencia pentecostal que explique su génesis social. Así mismo, una “psicología” de esa experiencia que sistematice, valore y analice la vivencia y forma de conocer lo divino o lo específicamente pneumático en el pentecostalismo.

De otro lado, sigue abierta la discusión sobre la posibilidad y límites de una teología pentecostal latinoamericanamente situada, así como cuestiones propias de la ciencia teológica: su grado de racionalidad, el lenguaje a usar en su formulación y en su divulgación; los caminos a seguir (métodos ) en el paso de la experiencia a la teología, la hermenéutica pentecostal o hermenéutica del espíritu, la praxis pentecostal, la etica, etc.

1. LA EXPERIENCIA PENTECOSTAL, UN ESTUDIO DE CASO

Hablamos de “experiencia” pentecostal primeramente con el modo de ser, de hacer y vivir de la comunidad pentecostales decir, la aprehensión que hacen los pentecostales de la realidad espiritual en sentido amplio. Así, la experiencia pentecostal deviene un modo de conocer la realidad del Espíritu y, en esa virtud, es anterior a todo juicio formulado sobre lo aprehendido. En palabras del filosofo Husserl, un modo de conocer pre-predicativo. Una precognición de la verdad pneumática.

La experiencia pentecostal es por definición una aprehensión sensible e inmediata del espíritu, que tiene una sociología y una psicología fundamentales que hacen posible su explicación racional en un momento dado.

Tal experiencia pneumática se denomina “pentecostal” por su referencia fundacional y referencial a la experiencia del Pentecostés y sus posteriores manifestaciones en la primera comunidad cristiana (Hechos 2-10-19: 1 Cor.) En ese sentido, la actual experiencia de Pentecostés tiene voluntad de “repetición” de aquel acontecimiento “arquetípico” De allí deduce el modelo de su identidad, el ser pentecostal.

2. SOCIOLOGIA Y SICOLOGIA DE LA EXPERIENCIA PENTECOSTAL

Desde la multiplicidad de testimonios que nos remiten a la experiencia pentecostal es posible deducir elementos comunes que permiten una aproximación hipológica a lo que pentecostales llaman ‘Bautismo del Espíritu Santo

Toda experiencia pentecostal generalmente se caracteriza por:

1) TENER UN CONTEXTO SOCIAL QUE LE FAVORECE

a. Un ambiente de búsqueda del Bautismo del Espíritu Santo. (De duración indeterminada)

b. Una comunidad del Espíritu que le sirve de marco de referencia (ya sea que la persona sea un practicante o no)

c. Un conocimiento previo (idea-previa) de cómo se manifiesta el Bautismo del Espíritu Santo (que esté derivado de la Escritura o mediado por la interpretación de una Iglesia, es otro problema)

d. Una época o contexto de previo “enfriamiento” espiritual o una tal “irreligiosidad” propicia para el evento. (Así el Espíritu es percibido como el Consolador en horas difíciles)

2) VARIADAS MANIFESTACIONES SENSIBLES

(No siempre es igual en todos. A mi juicio depende de la doctrina que la favorezca; del estado psíquico de la persona; de la libertad que se de a las manifestaciones del Espíritu, así como de las condiciones socioculturales de la comunidad.

a. SENSACIONES FISICAS, que la conciencia del practicante asocia y describe como “fuego” que quema sus miembros o todo su cuerpo; como “una especie de corriente eléctrica suave que corre “desde la cabeza hasta sus pies”; como agua fresca que corre por su interior:”como ríos de agua viva”, etc.

b. APARENTEMENTE PERDIDA DEL CONTROL BIO-MOTOR DE LA PERSONA. A veces tiemblan o son sacudidas como por una fuerza extraña superior a sus fuerzas o a la disposición dinámica de su peso físico; caídas al suelo sin hacerse daño, o danzas muy suaves que no pierden ritmo, pese a estar con los ojos cerrados.

c. SENSACION DE GOZO Y PAZ INDESCRIPTIBLES, pero al mismo tiempo de culpabilidad y empequeñecimiento frente a lo santo que allí se hace patente. Esta emoción les hace llorar y aun confesar pecados, no importando si hay un publico espectando.

d. PLENA CONCIENCIA de todo cuanto está ocurriendo sin la sensación de temor o miedo. Por lo tanto, una valoración inmediata del suceso.

e. EN ALGUNOS CASOS, UNA ESPECIE DE CANTO GEMIDO que produce, en los demás participantes, un deseo de alabar a Dios. Una especie de transmisión o transferencia de vivencias de lo sagrado.

f. HABLAR EN LENGUAS EXTRAÑAS, es decir con términos o fonemas psicolinguisticos ininteligibles muchas veces al que ora y a los presentes; tal vez una maximización de las facultades psicolinguisticas dormidas que todos tenemos. En algunos casos son “lenguas extrañas “(y/o “angélicas” según el decir de la Biblia: 1 Cor 13.1) y en otros casos, “lenguas o idiomas conocidos. Se han dado casos en que algunos extranjeros presentes oyeron orar a creyentes en sus idiomas, sin que estos lo hayan aprendido previamente. En ambos casos, son una voluntad de comunicación: la primera con Dios mismo y la segunda con los asistentes a la reunión en pleno uso de sus facultades.

g. ALGUNAS VECES viene acompañada de UNA “VISIÓN” ESPIRITUAL que puede ser una penetración cognitiva en la realidad circundante que permite al vidente conocer los estados psíquicos de los presentes, percibir vivencias pasadas de las personas o vaticinar eventos próximos (aspecto conocido como profecías).

3) UNA PROLONGACION DEL EVENTO POR EL TESTIMONIO Y LA PREDICACION.

a. Profecía.

Esta viene dada por medio de las lenguas (cuando son lenguas conocidas, Hechos 2.6) o inmediatamente después de las lenguas (cuando el orante hizo su oracion en lenguas extrañas que requieren de una interpretación posterior, 1 Cor 14.1-16ss, o directamente en el idioma nativo (1 Cor 14.22).

b. Predicación y testimonio de vida como una extensión social del acto o experiencia.

Es como un de-volver a la comunidad la experiencia puesta ahora en lenguaje inteligible. Una articulación y comunicación más racional del mensaje evangelístico como consecuencia o extensión de la experiencia pentecostal allí vivida (Hechos 4.31)

La experiencia está ligada generalmente a la comunidad social más amplia que requiere por así decirlo una explicación del acontecimiento, ya que esta experiencia causa asombro e invita a preguntar “¿qué quiere decir esto? (Véase Hechos 2.12) o bien es motivo de burla para otros que no pueden creer. Algunos llegan a pensar que los que hablan en lenguas lo hacen porque “están ebrios” (Hechos 2.13) atribuyendo a esa experiencia a causas anormales o para-normales del mundo conocido.

c. CAPACIDAD DE EXPRESION Y LOCUSION. Es decir, una confianza y seguridad tales que le permiten a la persona hablar con denuedo del evangelio y de su experiencia, pero ahora con un nuevo entusiasmo.

d. RENOVACION DE LA COMUNIDAD A APARTIR DE LA EXPERIENCIA. Se produce una necesaria reorganización de la comunidad social y de los ritos que procurarán extender el acto originario.

3. DE LA EXPERIENCIA A LA TEOLOGIA PENTECOSTAL

Hay distintos niveles de explicación de la experiencia dentro de la propia comunidad ‘pentecostal’. Al principio esta explicación toma la forma de un testimonio y luego, cuando se ritualiza o se hace costumbre, la costumbre se hace ley y la ley al ser aceptada se hace doctrina

El testimonio es una primera explicación de la experiencia. Ya que por naturaleza la experiencia es subjetiva, el testimonio es la manera privilegiada de exteriorización y el único acceso objetivo a tal experiencia.

Muy pronto el testimonio de la experiencia comunitaria se hace doctrina y catequesis, constituyendo así el “Logos primario” de esa fe.

Aunque embrionariamente esta explicación es ya una teología, necesita todavía una sistematización posterior en relación con la vida de la comunidad religiosa.

La Teología de la experiencia pentecostal, que puede muy bien llamarse a secas Teología Pentecostal, hará de la experiencia, testimonio y doctrina pentecostal, su centro vital, su eje y núcleo fundacional al rededor de la cual construirá su ética y moral social. Aparece así una teología de testimonio que articula la nueva vida y la nueva visión de la comunidad pentecostal. Esto no significa que dejara de lado la centralidad de la cruz de Cristo, el amor, la justicia, la paz, la salvación, la esperanza o cualquier otra centralidad del evangelio. Lo que ocurre es que ahora la comunidad religiosa ha descubierto un nuevo punto de partida (locus y terminus theologicus) al rededor de la cual construye o reconstruye el mundo.

Se trata de una teología que da organicidad y racionalidad a la experiencia del Espíritu. Así, la pentecostalidad adquiere su propia racionalidad (palabra primera) que deberá ser fundada en las Sagradas Escrituras, palabra segunda dando sentido a las practicas y experiencias religiosas determinadas por la vivencia de lo pentecostal..

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